El caso es que para acabar con Madrid voy a hacer un pequeño resumen de mis impresiones para lo bueno y para lo malo, así me quedará todo más esquematizado.
Ya lo dije en su día, y repito que lo más importante de esta edición es que, habiendo errores, han aprendido de su primera vez y han sabido corregir notablemente los más graves.
Lo Bueno.
- El espacio del congreso. Los Kinépolis son una estupenda opción para un evento como este. En el Palacio de Congresos del año pasado, la visión era deficiente, sobre todo si te tocaba sentarte a los laterales (los 2/3 de los asientos). Además, se han podido proyectar secuencias y escuchar piezas musicales con la calidad de un cine moderno. Y no hay que olvidar los sitios para relajarte o para comer, con multitud de opciones donde elegir, no como el año pasado.
- La traducción simultanea siempre es un alivio para los que no hablamos idiomas (y le da un ritmo perfecto a las conferencias)
Lo menos bueno.
- La presencia de Joan Padrol ante Umebayashi, y los problemas de traducción en esta charla
Por último quiero dejar constancia de algo que me ha parecido muy ruin. No es otra cosa que el silencio sepulcral en muchos foros y listas de correo sobre el evento, sobre todo por parte de muchos que, mendigando autógrafos y fotos los tres días, después no han emitido juicio alguno al no tener nada que criticar (bueno si, que no dieran el libro conmemorativo). ¡Bienvenidos al maravilloso mundo del aficionado a las bandas sonoras en España!

En definitiva, y por si aun no lo habéis deducido, que el congreso estuvo genial, que se lo recomiendo a todo el que tenga afición por esto de la música de cine, y que veremos a ver con qué nos sorprenden el año que viene, que será, por cierto, en abril.
¡Estaremos expectantes!

























